domingo, 31 de agosto de 2014

Señora alcaldesa, llámame...


Cuando a un jerezano se le pregunta de donde es, éste deja claro que uno es de Jerez, y que nuestra ciudad -y nuestro gentilicio-, es un reino independiente en sí mismo y que nada tiene que ver con la capital de provincia esa de cuyo nombre mejor no acordarse.

Conozco a más de uno que sólo de pensar en el nombre de marras… uffff, prefieren citarse a escondidas con el mismísimo diablo.

Les decía esto del jerezano porque si es verdad que de frontera para afuera no hay nadie que defienda lo nuestro como lo hacemos nosotros,… de frontera para adentro somos nuestro peor enemigo.

Así de simple. Así de crudo.

Supongo que habrá un componente en el agua; o será el hecho de respirar a la sombra de tantos cascos de bodegas; o la influencia del tigre blanco,… no tengo ni idea de los que nos pasa, pero somos expertos en pisarnos la cabeza.

Que nadie me rebata esto porque, como buen jerezano, tengo un máster en sabelotodismo, y aunque luego no participo en nada, voy dando lecciones sobre lo que se debería de hacer y lo que no.  

Y últimamente ando mosqueado porque el Ayuntamiento ha tenido la osadía de no preguntarme algunas cuestiones para el buen funcionamiento de algunos eventos; a mí, que si de algo sé, es precisamente de organizar  eventos.

Aún sigo esperando una llamada de disculpa por no consultarme lo de la salida de la Vuelta España; y espero que a raíz de este escrito el Concejal de Fiestas tenga el detalle de llamarme para, como experto flamencólogo que también soy, hacerle saber mi opinión respecto a que la fiesta de bulería se celebre en un espacio público y de gratis.


Señora alcaldesa, llámeme anda, que con mis consejitos acabábamos con el paro, Santiago estaría abierto ya, arreglaríamos las colas para renovar el DNI,… 

domingo, 24 de agosto de 2014

Aquel amor inmortal



Hacía años que se esquivaban la mirada. Se sentían cerca el uno del otro -pues respiraban bajo el mismo techo-, pero llevaban varias décadas sin sentirse, sin rozarse, sin sufrirse como lo hicieron antaño.  

Ambos escucharon muchas veces eso de que hay amores que son malditos… pero a la vez inmortales… y este podría ser uno de ellos.

Aquellos que tuvieron la suerte de verlos juntos siempre supieron que los dos fueron felices; él vaciándose en cada nueva pedalada… y ella ofreciendo lo mejor de sí misma en cada nuevo empuje, en cada nueva curva, en cada nueva aventura.

Nunca les importó ni la hora, ni el día, ni el cansancio…

Cuando se fundían entre sudores -por sus venas y sus tubulares-, notaban navegar sobre su piel a la libertad; contaban que hasta a la propia sombra le costaba trabajo perfilarse sobre la carretera.

Sin embargo, el destino suele esconder piedras en el camino difícil de entender, difícil de sortear, difícil de aceptar… y tras la caída más inocente todo se truncó.   

Tras aquello, jamás hubo una mala palabra, un reproche alimentado de maldad, un lamento a lo que sucedió.

Pasó porque estaba escrito en aquella hoja de ruta.

En aquel trozo de asfalto no sólo se quedó para siempre la sangre y el sudor de un enamorado de la bicicleta, sino centenares de lágrimas calladas… pues ellas supieron antes que nadie que aquel sería el final.

Siempre me pregunté si alguna vez volvería a verlos por algún rincón de nuestra ciudad… y la otra tarde -en medio de esta fiesta montada alrededor del inicio de la Vuelta-, los vi cogidos de la mano, sin miedo al dolor y con la mirada ilusionada que de vez en cuando envuelve a los amantes.


Creo que al fin han aceptado que por mucho que pase el tiempo… su amor seguirá siendo inmortal.  

domingo, 17 de agosto de 2014

El espejo humano


Las redes sociales son un gran espejo donde más pronto que tarde uno puede encontrar las aristas que conforman la grandeza y las miserias del ser humano.  

Por ejemplo, somos grandes en la medida en la que damos el ultimo adiós, como la despedida que esta semana cientos de personas le han brindado al actor Robin Williams, que nos dejó para buscar en el cielo la sonrisa que perdió en algún que otro rodaje.

Por medio de estas redes más de uno ha dejado claro que se siente más cinéfilo que el propio fallecido.

Pero a su vez somos míseros -demasiado diría yo-, cuando no somos capaces de implicarnos en el sufrimiento de los demás, en la desesperanza de los demás, en la búsqueda de un futuro mejor para los demás,…

Cada uno que sostenga los cimientos de su conciencia al caer la noche, pero la mayoría de nosotros no movemos un dedo, bien por apatía, bien porque hay cosas que nos pillan demasiado lejos, o bien porque aún estamos esperando el icono con el que resumir nuestra indignación. 

Nos limitamos a compartir videos, a retuitear fotos, a dejar comentarios,…  pero en cuanto la sangre inunda nuestros móviles o hay que salir de casa para manifestarse… el cansancio nos puede.

Y así, seguimos con los brazos cruzados viendo por televisión a decenas de inmigrantes subidos a una valla fronteriza esperando el milagro de pisar una tierra prometida…

Y así, vemos que nadie es capaz de detener una puñetera guerra que se libra en algún lugar alejado del mundo en la que están asesinando día tras día a niños inocentes y a cristianos sin culpa…

Y así, vemos la vida pasar por una pantalla de móvil, de tablet, de ordenador,… pendientes de que los megas no se agoten y el wi-fi no nos falle.

Ojalá este espejo se rompiera en mil pedazos…  

domingo, 10 de agosto de 2014

Otro que cae...


Y a decir verdad, ya he perdido la cuenta.

Hoy les hablo de los valores, de los mitos que me narraron de pequeño, de esos referentes que me contaban en clase cuando los libros de texto se quedaban a dormitar en la oscuridad de la maleta.

Personajes, hazañas, proezas que me dejaron impronta, que busqué imitar, que conformaron mucha parte de lo que hoy soy.

Motivos que despertaban en mí un haz de esperanza en el ser humano,… pero la vida sigue siendo esta gran mentira de la que todos hablan y pocos dicen la verdad…

Los primeros mitos en probar el lodo de la perplejidad fueron los ases del ciclismo. Toda una vida desafiando al tedio de la siesta, apoyando desde el sofá de mi casa a esos jabatos que miraban a los ojos del esfuerzo con rabia y con valentía,... para que años después comenzaran a desfilar por la alfombra roja del engaño, llevando su sangre cargada de hematocritos y nandrolonas.

Todo lo que se me ha ido desmoronando después han sido producto de la codicia o de la torpeza humana, como cuando el Rey pidió perdón -vaya despropósito- o cuando a Pujol le dio por ser sincero  -desde entonces, político y ladrón son sinónimos a partes iguales-.

Pero lo de la droga en el buque escuela Juan Sebastián Elcano me ha dejado una pregunta aun sin responder: ¿hacia dónde vamos?

Porque se te rompe esa idea impoluta que uno tiene acerca de ese barco que educa a través de las aguas del  mundo; de esos “hombres de la mar” que como mucho en cada puerto tendrían un cuello para marcar besos; de esas velas blancas desafiando al poniente y al levante, encelando de esa forma a la bella diosa Gades,…

En fin… Otro más que pide asilo en la estantería de las decepciones… ¿Cuál será el siguiente?


domingo, 3 de agosto de 2014

¿Pá eso hablas?


Vamos a ver si yo me he enterado bien de esta película.

Resulta que nuestro ayuntamiento ha destinado un dinero para la rehabilitación de la Iglesia de Santiago, levantando este acto municipal una considerable indignación entre algún que otro edil político, dando pie a su vez a que decenas de palmeros salgan de sus cloacas.
 
Ha sido valiente el muchacho y por una vez en su vida ha hablado.

Dejando a un lado que el momento de destinar este dinero no es casual, puesto que a la vuelta de la esquina están las urnas y ayudar en la reapertura de Santiago es sumarse un tanto para tener contentos a los capillitas de la ciudad, y los capillitas de la ciudad -guste o no guste- movemos muchos votos... todo este tema me han hervido la sangre.

Y me la ha hervido porque una vez más dejamos al descubierto la categoría política que nuestras fronteras sufren, y que supera con creces ya el esperpento; sirva como ejemplo cualquier pleno municipal.

Y me la ha hervido porque yo no he visto el mismo énfasis en denunciar los recortes en Educación, en la trama de los Eres, en el robo del señor Pujol,…   

Y me la ha hervido porque ha estado al quite en un tema donde otra vez el del crucifijo es protagonista; vaya por Dios…

Se lo digo con la humildad en los labios y el alma en la palabra: me da pena que tengáis en vuestras manos el futuro de mi ciudad.

Porque para una vez que le escucho hablar debe de aceptar que ha sido demasiado demagogo, demasiado previsible, demasiado político,…y créame, usted encierra mucho más.

Y quizás no le vendría mal pasarse por Caritas, o por las colas del Inem, o por el Comedor del Salvador,… o por el mismo Santiago,… y no solo cada cuatro años buscando el voto.