domingo, 30 de octubre de 2016

Mirando al cielo...



Lleva varias semanas sin poder conciliar el sueño; se pasa las noches deshojando miradas a la luna tras el visillo de su dormitorio y siente una punzada a la altura del pecho cada vez que entra en la cocina y se calienta un vaso de leche.

Noviembre se asoma por la rendija de sus nostalgias y la pone enferma el recuerdo que provoca en sus bolsillos.

Y es que sus bolsillos están tiznados de lutos desde que la vida le obligó a despedirse del amor de su vida; y el hilo de esa costura está hilvanado con el aroma del mes de los difuntos.   

Por eso ella no entiende que sólo nos acordemos de las ausencias una vez al año y que la mayoría de los cristianos pongan el grito en el firmamento de sus creencias ante calabazas y modernidades extranjeras.

Ella sabe valorar otras cosas.

Por eso se conforma con saber que detrás de las nubes existe una voz que aún le susurra que la quiere; que existe una caricia que por las noches dibuja sobre su piel la palabra felicidad; que existe un guiño que a pesar de no tenerlo cerca, le sigue haciendo feliz.

Como a tantos, se le hace duro el día a día, a pesar de sentirse acompañada por sus hijos y por sus vecinas, que desde el primer momento no la dejaron sola por miedo a que se perdiera en los brazos de la soledad.

Pero su soledad es otra.

Su soledad se dibuja cuando las puertas de los pasillos se vuelven oscuras..

Se siente cuando el grifo de la ducha se cierra y la toalla está húmeda..

Se respira delante del cajón de los calcetines y estos le devuelven olor a recuerdos..

Recuerdos que se amontonan entre lágrimas, fotografías enmarcadas, preguntas sin respuestas…


Menos mal que aún le queda el cielo para encontrarlo.

domingo, 16 de octubre de 2016

El Hijo Pródigo...


Tengo guardado en algún altillo de mis quimeras una pequeña cajita donde se van acumulando aquellas preguntas y dudas que los años van dejando sin resolver, y uno de estos interrogantes que se clavan en mi mente como si fuese un alfiler ausente de color tiene al Señor del Prendimiento como tilde y acento.

Y es que… ¿Qué tiene tu cara Prendimiento?

Y tus manos, ¿que se esconden bajo las arrugas de tus manos?

Y Tú mirada... Tus hechuras… Tus silencios...

¿Hay alguien en alguna parte de este mundo que me explique que tienes, que eres, que me provocas en las entrañas de mi alma cuando te tengo enfrente y te miro… y solo puedo guardar lágrimas y suspiros?

Porque eres…

El lirio desamparao que tiene las llaves del firmamento..

El que le da compás a las bulerías…

El que colorea los lunares a los delantales con los que se va amasando la vida en un patio de vecinos..

El que enreda con quejios los roetes de las abuelas..

El que escucha las penitas de la musa de este escribano..

El que cualquier día de estos se va a escapar del azulejo que gobierna el barrio y se va a perder por las callejuelas taconeando, cantando y rompiéndose la camisa entre jirones de fiesta..


El único capaz de poner de acuerdo a gitanos, payos, ricos, pobres, propios, extraños,… y a una ciudad entera que este sábado pasado se rindió ante Él batiendo palmas de reencuentro…

 
Y en la calle te rezaron
los repelucos del tiempo
aquellos que sentenciaron
que eras sombra sin aliento

y eco para las tristezas
bálsamo de contratiempos
luz salpicando tinieblas
cordura en busca de cuerdos

línea del horizonte
locura como sustento
mirada que al pellizcarme
busca asilo en el recuerdo

Bulería de leyendas
Undivé de mis adentros
¿Alguien puede desatarle
las manos al Prendimiento?


Prendimiento, gracias por volver.

domingo, 9 de octubre de 2016

Desván de Miradas...



Un escritor es su mirada..


Me gusta saborear en silencio ese momento en el que abro la ventana y veo cómo abres los ojos y recuentas sueños y suspiros..


Tengo ganas de que el sol del invierno se cuele por mi piel cuando vaya a buscarte por los callejones de la memoria..


Tendrás que fusilarme la memoria para que me olvide de ti..


Si me dejaras tu piel, cada mañana dibujaría tu nombre al compás de mis latidos..


Todos tus defecto los borras con la más simple de las sonrisas..



 Sé que cuando mis gritos se convierten en alaridos de dolor, tu mirada se hace presente para sosegarme .. 


No me gusta el silencio absoluto; prefiero oír levemente la vida a mi alrededor..


Déjate atrapar por mis dedos, que sobre tu espalda trazarán un horizonte de miradas antes de que el sol vaya a tostar otras pieles..


Entre las malezas de las preocupaciones.. puedes intuir que siempre hay una luz de esperanza.. 


Cada vez que cierro los ojos apareces coloreando mi mirad; seguiré cerrándolos..


Cada vez se oye menos la voz de los lúcidos,., de los educados, los valientes, los que tienen algo que aportar; los que aman, los que sueñan, los que no hacen daño por decir las cosas a la cara; los que no tienen miedo a la vida, los que albergan la esperanza, los que suspiran como signo de felicidad…


Yo llegaba con la pena descalza y Tú estabas anclado a la cruz de mis pecados 


Mis vecinos me llaman loco por estar viendo vídeos de Semana Santa en una mañana de Septiembre; si ellos realmente supieran cual es mi locura..


Provocas sin saberlo que mis palabras tengan vida..



Lo vio alejarse poco a poco de su lado y supo al doblar la esquina que jamás volvería a besar unos labios como los suyos..

domingo, 2 de octubre de 2016

Una mísera firma..



Será cosa de este clima o que por desgracia por la mañana disfruto de más tiempo libre del que yo quisiera tener, pero tengo la sensación al pisar el centro que estoy rodeado de extraños y extranjeros.

Personas que nos visitan con una sonrisa en la cara, prisas en los andares y una mochila a la espalda cargada de botellas de agua, mapas y abanicos.

Personas que al fin y al cabo se maravillan de todo lo que nuestra ciudad les ofrece, desde bodegas que aún se pueden visitar hasta un espectáculo único en el mundo donde el caballo es el protagonista principal, pasando por decenas de bares donde degustar tapas y viandas que de seguro jamás olvidarán.

Y a estos visitantes también les ofrecemos -sin que nos cueste un duro-, la posibilidad de que en sus paseos por el centro vean fachadas de edificios históricos, desde palacios hasta iglesias, eso sí, la mayoría de estas cerradas a cal y canto; el día que entendamos el valor que supone tener a Dios tan cerca…

Un ejemplo se da cada vez que estos visitantes suben por la calle Consistorio y se detienen ante el edifico del Ayuntamiento de nuestra city.  

Los ves allí haciendo fotos y balbuceando piropos en su idioma, haciendo que tú mires hacia allí diciéndote... “si supierais realmente lo que se cuece tras esos muros.”

Porque lo último que pasa allí es que no hay -ni se espera que haya-, secretario municipal, lo que está provocando que toda la administración esté detenida, y que un valiente emprendedor no pueda abrir su negocio a falta de una firma; como leen: Una mísera firma.

Otra vergüenza más.


Cómo envidio a estos extranjeros que son capaces de quedarse en la primera capa de pintura de las cosas y viven sin enterarse lo que realmente sucede en los edificios de nuestra ciudad...